Se registro una inflación del 3,9% en enero

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En el primer mes de 2022, los precios aumentaron en promedio un 3,9% respecto a diciembre del año pasado, y un 50,7% de forma interanual, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Censo y Estadísticas (Indec).

Los acuerdos de precios pactados entre el Gobierno de Alberto Fernández y la industria alimenticia fueron insuficientes para impedir que fuese uno de los rubros que más aumentaron (4,9%). “La suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,9%) fue la de mayor incidencia en todas las regiones. Lo más relevante en la división fue el incremento de verduras, tubérculos y legumbres, donde se destacaron el tomate, la lechuga, la papa y la cebolla, entre otras”, destacó el organismo oficial.

Sólo lo superaron las comunicaciones (7,5%), marcadas por el alza en los servicios de telefonía e internet, y restaurantes y hoteles (5,7%), que sacaron rédito de la buena temporada turística local por la devaluación del peso y los incentivos oficiales para veranear en el país en vez de hacerlo en el extranjero.

El dato refleja las dificultades del Gobierno para atacar este mal crónico de Argentina, el segundo país con mayor inflación de Sudamérica después de Venezuela. En el presupuesto rechazado por el Congreso, el Ejecutivo peronista preveía para este 2022 una inflación del 33%, pero como en los años previos, nadie cree posible cumplir la meta oficial. Los analistas consultados mensualmente por el Banco Central argentino para su informe de expectativas de mercado estiman que el Índice de Precios al Consumo avanzará este año cerca de un 55%, lo que supondría la cifra más elevada en tres décadas.

Uno de los principales motivos que hacen temer la aceleración de precios en el país sudamericano es el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para reestructurar la deuda de 44.000 millones de dólares contraída bajo el mandato de Mauricio Macri. Uno de los requisitos del organismo multilateral es la reducción de los millonarios subsidios a la energía.

El Estado argentino ha mantenido congeladas las tarifas de luz, gas y electricidad desde la irrupción de la pandemia, en el primer trimestre de 2020, pero ha advertido ya a la población que esa política no continuará este año. El gas aumentará un 20% el próximo marzo, lo que se verá reflejado de forma significativa en la inflación de ese mes, que suele ser alta debido también a los incrementos vinculados a la vuelta a clases. La compañía estatal de agua, Aysa, ha solicitado un aumento del 32%, aún sin aprobar, y se espera que también se encarezca la factura de la electricidad, aunque el Gobierno estudia aplicar distinciones entre las zonas más ricas —que se quedarían sin subsidio— y las demás.

En los últimos dos años también quedaron por detrás de la inflación los precios del transporte público y los combustibles. Estos últimos aumentaron un 9% este mes, lo que supondrá un aumento de cerca de medio punto en la medición del IPC de febrero. En el segundo mes del año, los alimentos volverán a tener un protagonismo destacado después de que el pan registrase un aumento del 25% impulsado por la subida de precios en las materias primas empleadas para su elaboración como huevos (30%), azúcar (33%) y levadura (35%).

Pese a las proyecciones del mercado, el Gobierno niega por ahora que los precios vayan a aumentar más este año del 50,9% con el que cerraron el año pasado. “No va a ser peor que en 2021, por ahí puede ser mejor”, declaró a los medios el fin de semana el secretario de Comercio, Roberto Feletti. “Es muy importante el acuerdo con el FMI, que se recuperen reservas y que se mantenga el nivel de recuperación económica”, agregó.