“Soy porteño y me peleo mucho con mi ciudad”

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El Presidente dijo que la Capital tiene que “dejar de lado su opulencia”, en un dardo hacia Horacio Rodríguez Larreta y los mandatarios que no acompañaron su solicitud

Con la polémica desatada por el pedido de juicio político a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia en compañía de un grupo de gobernadores, el presidente Alberto Fernández viajó a Posadas, Misiones, para entregar 597 viviendas. “Soy el primer presidente porteño y me peleo mucho con mi ciudad”, aseveró este mediodía el mandatario, que se mostró allí con Oscar Herrera Ahuad, uno de los representantes provinciales que no acompañó la solicitud de la Casa Rosada contra el máximo tribunal.

En una serie de dardos hacia los dirigentes socios del Ejecutivo nacional que no firmaron la solicitud y hacia el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, Fernández dijo también que la Capital tiene que “dejar de lado su opulencia”.

Pese a las fricciones por este tema, el Presidente tildó de “gobernador maravilloso” a Herrera Ahuad cuando comenzó su discurso, enfocado en la importancia de construir viviendas en la Argentina. Pero después se refirió a la necesidad de que el país se torne más federal. Como suele hacer en sus alocuciones, habló de un norte y una Patagonia “olvidados”, y pidió “terminar con esas dos Argentinas: una del centro, y otra del norte y del sur con menos posibilidades de desarrollo”.

En ese sentido, aseguró que “todo se hace más difícil lejos del puerto de Buenos Aires” y pidió buscar “mecanismos para igualar”. Convencido de que hay que llevar equidad a las distintas regiones, Fernández deslizó: “Los misioneros, con este calor, con esta zona tropical, bajo este sol hermoso, tienen el mismo derecho que un porteño a tener una casa, a acceder a la escuela, a tener la salud pública que en el centro se brinda”.

Seguro de que la Argentina va a ser un país federal cuando las personas puedan desarrollar su vida en el lugar en que nacieron, el Presidente inició el tramo más candente de su discurso al decir que hay argentinos y argentinas que buscan su felicidad en el centro del país y en las grandes ciudades, pero que “generalmente encuentran allí frustración”.

“Me peleo mucho con mi ciudad para que deje de lado su opulencia”

Entonces, hizo un repaso por las 76 mil viviendas que entregó su gobierno y fue en ese momento cuando deslizó los cuestionamientos sin hacerlo de forma explícita. “Ayer hablaba con los gobernadores que me visitaron y les decía: ‘Me acabo de dar cuenta de que soy el primer presidente de la democracia, de los 40 años, que nació en la Ciudad. El primer presidente porteño. Y tengo el orgullo de decir que soy el más federal de los porteños y el más preocupado por el interior; y me peleo mucho con mi ciudad para que deje de lado su opulencia y sea parte de una mejor distribución de la riqueza”, sostuvo.

Así se refirió a la reunión con los mandatarios provinciales que lo respaldaron en su arremetida contra la Corte Suprema de Justicia, con un pedido de juicio político para sus cuatro miembros, después de que el máximo tribunal obligara al gobierno nacional a devolverle a la administración de Rodríguez Larreta los fondos de coparticipación que le sacó. Crisis que se da al tiempo de la polémica con el titular de los supremos, Horacio Rosatti, como el principal apuntado luego de la filtración de supuestos mensajes entre su estrecho colaborador Silvio Robles y el ministro de Seguridad porteño, en uso de licencia desde ayer, Marcelo D’Alessandro.

Más tarde, Fernández aseguró que la Argentina “está remontando” porque este año va a volver a crecer y porque el trabajo “se está multiplicando”, con eje en la construcción. “Nada multiplica más el trabajo que las viviendas y obra pública, nada más que eso”, enfatizó para marcar que su gestión tiene 5300 distribuidas a lo largo del país.

Para cerrar, se remontó al clima mundialista luego de que la Argentina saliera campeón en Qatar 2022. “Misioneros, misioneras, una alegría estar aquí con ustedes, entregar estas viviendas. Insisto, el año [2022] nos deparó la alegría de ser campeones del mundo, tomemos ese ejemplo para darnos cuenta de lo que somos capaces los argentinos cuando trabajamos en equipo y nadie baja los brazos”, concluyó.